lunes, 8 de octubre de 2012

Venezuela a la sombra de las tinieblas.



Bandera de Venezuela. Ávila. Foto: José Molina
Bandera de Venezuela. Ávila. Foto: José Molina
Hugo Chávez gana las elecciones de 2012 con un 54% de los votos. No quiero reflexionar de las razones que lo llevan a esta victoria, pero sí de las consecuencias de tener a este presidente, por al menos, 6 años más.

Estoy seguro que la base más sólida del presidente son los pobres, no solo aquellos que les hace falta el pan en la mesa sino también a quienes no les importa superarse para tenerlo. Aquellos que llevan 54 años de prebenda con el gobierno, en la 4ta y la 5ta república. Estos últimos sin ningún escrúpulo por dañar a sus compatriotas o su país. Lo único importante son las divisas que esos 54 años les pueden dejar.

No puedo responder a las frases de “¿Es que acaso cuando CAP y Luis Herrera eso no lo hacían?” Seguro que sí, pero yo era un niño y no puedo asumir responsabilidad por ese pasado. Pero por el futuro si puedo dar mi visión y mis palabras.

Ese pueblo pobre, sea cual fueran sus raíces, son la base sólida con la que cuenta el presidente, así que algo es seguro, éste nunca hará algo concreto para acabarla, no puede, no debe. Sin ellos él no sería nadie. Así que estoy seguro que a pesar de sus planes sociales, siempre tendrá la forma de hacerlos ineficientes, denigrantes, populistas. Siempre tendrá a gerentes incapaces que no puedan brillar con luz propia, que no puedan distinguir entre lo que se debe hacer y lo que se hace.

Seguro estoy que no será posible disminuir la inseguridad, porque controlar a los delincuentes es ir contra sus ideales, él nace de un acto delictivo, de un golpe de estado. Alguien con ese prontuario no podrá nunca ser efectivo contra sí mismo.

Seguro estoy que las regiones del país seguirán sufriendo apagones diarios, porque eso no afecta el modo de vida del presidente, ni la de su familia en Miraflores.

Seguro estoy que nunca sabremos lo que realmente ocurrió con las explosiones de CAVIM ni de las Refinerías. Nunca sabremos quien estuvo detrás de las muertes de Plaza Francia, del asesinato de Danilo Anderson , ni mucho menos de los miles de muertos que van en estos últimos 14 años.

Hugo Chávez siempre dice querer tender puentes, en este caso para los 6 millones de personas que no creemos en él ni en su proyecto, pero la experiencia me dice que esas intenciones no le duran más de 7 días. Luego seremos los mismos majunches, traidores y racistas de siempre. No puede mantener su palabra, no lo hizo con sus compañeros de armas, mucho menos lo hará con medio país al que él desprecia y desea que vivan fuera de Venezuela. Ya lo dijo claramente “el que no sea socialista no es Venezolano”.

Mi TL en Twitter y Facebook me demuestra que aquellos que apoyan al presidente no saben convivir, sino atropellar. Tienen la razón de la impunidad. No importa lo que hagas o digas, contra quien o contra qué, siempre y cuando te identifiques con Chávez. No he visto hasta el momento más que insultos, atropellos, groserías. Esa es la enseñanza de su líder, la más resaltante hasta el momento.

Sólo quedan 2 opciones, darse por vencido o seguir en la lucha. Quizás tenga algo de Quijote, pero yo he resuelto continuar por el camino de la unión, la concordia, la inclusión, la oportunidad para todos sin importar el color de las franelas. Entiendo que no tengo espacio para crear un mejor país junto al gobierno, esa no es su meta.

A mi parecer, el 54% de los venezolanos optó por vivir bajo la sombra de las tinieblas de un Autócrata que siente a mi país, como su reinado.